19 abr. 2012

Querer es inevitable, te ayuda a crecer y ayuda a que otros crezcan.

Esas ganas de comerse el mundo desaparecen cuando te veo pasar.. Pero vuelven cuando el me abraza, y me hace sentir especial, aunque sea por un pequeño instante. Pero después de todo.. duele pensar que estas mejor sin mi. Pero todo todo un final.. supongo que ambos lo sabíamos, cuando yo por orgullosa y tu por impaciente perdimos el hilo de nuestros caminos. Todavía dudo si hice bien en dejarte escapar aquella noche. Pero somos humanos, nos equivocamos, hacemos daño y nos hieren a nosotros también ¿Cual es entonces el problema? Te van a tratar según te comportes, y eso es ley de vida. Si no quieres que alguien se entere de eso, no lo hagas.
Me gusta estar sola, me hace pensar y reflexionar sobre lo que debo hacer con mi vida, pero sinceramente, es una perdida de tiempo. Al final volvemos a lo mismo, siempre he sido fiel a mis impulsos.
Después de todo no te voy a mentir.. me encanta estar contigo. Querer es inevitable, te ayuda a crecer y ayuda a que otros crezcan. A veces las tristezas tienen que ver con las personas que se van y eso duele. En esos momentos juramos no volver a encariñarnos con nadie más y desde que conocemos a otros especiales olvidamos esa promesa que nunca llegaremos a cumplir. Y así es cómo vamos dejando huellas en el corazón de las personas y cómo éstas, a su vez, dejan huellas en el nuestro.Cuando alguien se va lloramos porque el corazón nos pide a gritos esas lágrimas, esas pataletas, para aliviar un poco el dolor que estamos sintiendo.No obstante, cuando nosotros nos marchemos, en algún rincón del mundo, habrá alguien que llorará por el simple, pero a la vez complejo hecho de que ellos también nos quisieron. 


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